¿Qué te impide decir lo que piensas? Técnicas asertivas II

Técnicas asertivas

En la entrada  anterior ¿Qué te impide decir lo que piensas? (I)  hablamos sobre la asertividad y de cómo afecta a nuestra relación con los demás.

Hoy completamos el tema con las técnicas asertivas más útiles para decir “No” sin que la negativa derive en un conflicto.

Concretamente hay cuatro que son realmente prácticas y sencillas de aplicar:

Para realizar o rechazar peticiones: la técnica del Disco Rayado.

Antes de ponerla en práctica hay que tener muy claro lo que vas a decir, ya que se basa en repetir una y otra vez el mismo argumento (no tiene porqué ser con las mismas palabras) hasta que la otra persona se dé cuenta que no logrará nada y deje de insistir.

– Ejemplo para realizar peticiones:

Aún no me has enviado el reporte semanal y lo necesito hoy (…) Sé que tienes mucho trabajo, pero no puedo avanzar sin él (…) Entiendo que te llevará tiempo, pero necesito que me envíes el reporte hoy (…)

– Ejemplo para rechazar peticiones:

Lo siento, pero no hay presupuesto (…) Es una buena idea, pero lamentablemente tendrá que esperar (…) Quizá en otro momento cuando haya presupuesto (…)

La clave está en mantenerse firme y no irse por las ramas hablando de otros temas que no tienen que ver con argumento principal.

Para hacer frente a personas agresivas: la técnica del Banco de Niebla. 

Básicamente consiste en estar de acuerdo con alguna verdad que pueda contener la crítica que recibes, pero sin cambiar de postura ni empezar una discusión. Puedes dar respuestas del tipo:

– Probablemente tienes razón.
A veces yo también pienso lo mismo.
Eso que dices es cierto.

Te preguntarás: ¿Cómo es posible ser asertivo si le estoy dando la razón al “agresor”?

¿Acaso no estoy adoptando una postura sumisa?

La respuesta es no. No hay sumisión. Y aunque pueda parecer que cedes, en el fondo eres asertivo porque no caes en  su trampa, que es iniciar un conflicto. Es decir, ante un ataque puedes emplear esta técnica respondiendo de manera calmada, serena y sin dejarte llevar por la provocación, porque cuando te niegas a ser provocado y no respondes de la manera que el otro espera de ti (agresiva o a la defensiva), debilitas su poder destructivo.

Ahora bien, no caigas en la trampa e intenta evitar el socorrido ¿Y qué?  Son sólo dos palabras, pero esa respuesta tiene tal carga de resentimiento que el agresor sabrá que ha conseguido su propósito y le animará a seguir con su crítica.

Un ejemplo de esta técnica la tenéis en el siguiente video. Es una escena de la película Cyrano de Bergerac en la que alguien se burla del tamaño de su gran nariz con la intención de provocarle e iniciar una pelea. No te pierdas la reacción de Cyrano a esa provocación. Es magnífica.

Para aceptar elogios y alabanzas: la técnica de la Asertividad Positiva.

No tiene nada de asertivo subestimar y restar importancia a nuestros logros como si no hubiéramos puesto voluntad en conseguirlos y fueran fruto de la casualidad. Si alguien te quiere hacer un cumplido, acéptalo de manera natural sin menospreciar su valor.

Ejemplo de situación:

Has hecho un trabajo formidable. El cliente ha quedado muy contento.
Gracias. La verdad es que le puse empeño. Me alegro que te haya gustado.

Respuesta muy diferente a esta otra: “Bueno, no era para tanto”.

Cuando recibimos críticas: la técnica de la Asertividad Negativa.

Partiendo del hecho de que no es fácil aceptar críticas negativas (por muy constructivas que éstas sean y pese a que a veces se hagan por nuestro bien), el enfoque asertivo está en querer saber más, preguntar y averiguar por qué nos hacen esos comentarios negativos.

Ejemplo de situación:

 Esa presentación es incomible. Al cliente no le va a gustar.
Bueno, puede que no sea la mejor, ¿y exactamente qué es lo que no te gusta de ella?

O simplemente decir: Sí, tienes razón. Admito que no es perfecta, y esperaba que me dijeras qué no te gusta de ella.

En lugar de decir esto otro: Me he pasado todo el día preparándola sin tu ayuda. La próxima vez la haces tú.

Hay un truquillo para decir No que está en todos los manuales de comunicación interpersonal y que funciona muy bien para que la situación no derive en un conflicto. Consiste en hablar en primera persona  (yo) en lugar de utilizar la segunda (tu). La razón de obviar el Tu es para evitar hacer reproches.Por tanto, en lugar de empezar la frase con un “(tu) Continuamente me pides lo mismo(tu) Siempre me das trabajo de última hora” (que no deja de ser una acusación que lleva implícita el rechazo y la desaprobación), es preferible comenzar hablando de uno mismo y al mismo tiempo ofrecer una alternativa.

Por ejemplo: (yo) Te entiendo, pero no puedo ahora. Como ves, (yo) estoy haciendo X tarea. ¿Te parece que te avise cuando haya terminado?.

Estas técnicas asertivas están a tu disposición para utilizarlas según tu criterio. Mucha gente es de la opinión que para decir No y ser asertivo es mejor hacerlo abiertamente, de manera directa y sin dar tantos rodeos como en ciertas técnicas. Y puede que tengan razón. Sin embargo, no quedaría muy educado y podría interpretarse como que estás siendo agresivo.

La sinceridad es el pasaporte de la mala educación. Enrique Jardiel Poncela

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Créditos imagen: © AmanaImages/Flickr

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