Las 5 frases más destructivas en los negocios (+3 de regalo)

Frases destructivas en el trabajo

Leí en Inc.com un artículo de Peter Gasca en el que mencionaba las 5 frases más destructivas que se dicen en las reuniones de trabajo. Merece la pena reproducirlas porque son comportamientos muy frecuentes que seguramente hayáis presenciado alguna vez.

El artículo establece como punto de partida una reunión productiva de trabajo hasta que alguien pronuncia alguna de las temidas frases que la conducen a un punto muerto.

Poca gente es inmune a comentarios negativos y pesimistas de otros compañeros, que pronunciados en momentos clave pueden bajar la moral de cualquiera y hacer descarrilar toda una estrategia.

Vamos a verlas.

1. No puedo… (rellenar el espacio en blanco)

Es el «No voy a hacer lo que tengo que hacer para lograr que se haga».

La pronuncian aquellos que prefieren quejarse antes que actuar. Más que el poder o no poder hacer las cosas, lo que falla es la voluntad de hacerlas.

Las cosas no son difíciles. Son difíciles porque no nos atrevemos. (Séneca)

2. Siempre se ha hecho así / Nunca se ha hecho de esa manera.

Es la frase favorita de los que no son amigos de los cambios.

Puede que por miedo a la novedad, a lo desconocido, o porque hacer las cosas de distinta forma implica un esfuerzo extra que no se está dispuesto a asumir. El que siempre se hayan hecho las cosas de una determinada manera, no significa que sea la mejor forma de hacerlas. Todo es susceptible de mejora. Incluso cuando éstas ya funcionan.

Como dice Peter Gasca en su artículo, las cosas cambian y para destacar en el mundo de los negocios, hay que hacer y pensar diferente a cualquier otra persona.

3. Eso es imposible.

Típica expresión de los que siguen aferrados a ideas preconcebidas y que permanecen limitados por su manera de pensar.

Las limitaciones no siempre están en el entorno ni en las circunstancias que nos rodean, sino en las mentes de cada uno.

4. Si tuviéramos dinero.

Por supuesto que contar con dinero suficiente facilita las cosas para sacar adelante un proyecto. Pero eso nunca fue excusa para Sam Walton (el fundador de Walmart) y para tantos otros empresarios de éxito que sólo contaron en sus inicios con una idea a la que se dedicaron con pasión y determinación por llevarla a cabo.

En el artículo se menciona el caso de Apple, que empezó en un garaje con muy poco dinero y en 2012 repitió como la empresa más admirada del mundo, según Forbes.

5. El problema es… (rellenar el espacio)

Peter Gasca menciona que si  «hay 7 billones de personas en el mundo, 6,999 billones de ellos son muy, muy buenos en la identificación de problemas (nota: esto no es un estudio científico). El resto son los líderes empresariales de éxito que son muy, muy buenos para identificar soluciones».

Al margen de estas 5 frases más destructivas en las reuniones de trabajo (muy bien identificadas por cierto), voy a añadir otras 3 expresiones que aunque son más genéricas son igualmente dañinas y que se oyen con cierta frecuencia, especialmente en tiempos difíciles como los de ahora.

6. Ese no es mi problema / Ese no es mi trabajo.

Cuando una persona es capaz de decirle a su compañero de trabajo esta frase es porque ha entrado en un bucle del que es difícil salir. Probablemente la negatividad se deba a una profunda desmotivación.

Son personas que han perdido la visión de equipo y se escudan en sus funciones (que conocen perfectamente bien y hasta dónde llegan) para no extralimitarse ni un ápice de lo que pone sobre el papel, a sabiendas de que con esa actitud perjudican a la propia empresa.

En un entorno laboral como el de hoy, en el que el individuo debe tener diferentes roles, esta frase es la mecha que genera mal clima laboral y que termina con la buena convivencia entre los distintos departamentos en una empresa y con el buen ambiente entre compañeros.

7. No es justo.

Cierto es que hay días en los que todo se tuerce y surgen conflictos, problemas o complicaciones que afectan a nuestro trabajo. Pero cuando eso ocurre, ¿Qué camino es más efectivo?  ¿El de la queja o el de la búsqueda de soluciones?

Aceptemos las cosas tal cual suceden para enfrentar con ánimo la situación. El tiempo que se emplea en compadecerse de uno mismo, es tiempo que no se está dedicando a corregir la situación.

8. No me pagan para hacer esto.

Es una expresión muy recurrente cuando uno siente que su trabajo está mal pagado para la actividad que desarrolla, o porque se ve en la necesidad de hacer alguna tarea que en principio no le corresponde. En los tiempos que corren, en los que las empresas han reducido personal y el trabajo que antes hacían 5 personas ahora lo hacen 2, uno se cuida mucho de pronunciarla de viva voz pasando al terreno del pensamiento.

Desahogarse en un momento de tensión puede venir bien, siempre y cuando no nos quedemos estancados en los lamentos y nos permita afrontar los problemas con optimismo.

Puede que sean frases y expresiones que se dicen por inercia, sin pensar lo que realmente implican ni el efecto que tienen en los demás. Pero lo cierto, es que ningún directivo o mando intermedio que tenga a personas a su cargo las debe consentir cuando se pronuncian ante otros miembros del equipo. Tal vez sea hora de que los departamentos de recursos humanos dentro de las empresas hagan autocrítica y comiencen un proceso de cambio para averiguar qué necesidades tienen sus empleados y qué pueden hacer por ellos. Es la mejor manera anular estas expresiones.

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Un comentario

  • constantino guzman

    Me agradan los temas, son interesantes. Felicito a todos ustedes por compartir los materiales que a muchos nos ayuda hasta en las relaciones humanas externas al trabajo

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